EL "TACO"

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El Taco Tipos de Taco El Chocolate es cacao Pueblo de Maíz - UNESCO

Por Silvia Ibarra

El "taco" es un modo típicamente mexicano de preparar y presentar gran número de platillos. Consiste simplemente en envolver algún relleno alimenticio mediante una "tortilla".

La tortilla es un delgado disco de masa cocinado sobre una plancha caliente denominada "comal". Las tortillas por lo general son confeccionadas con harina de maíz de "nixtamal", lo que indica que sus granos fueron sometidos a un proceso con agua alcalina.

Serán blancas, amarillentas o azul-verdosas, según el tipo de grano de maíz utilizado. Las azul-verdosas caseras son indudablemente las más sabrosas pero es difícil encontrarlas. Las tortillas blancas son las más apreciadas para los tacos. En el norte del país existen tortillas de harina de trigo, éstas son blancas, pero de consistencia y sabor muy diferentes a las de maíz.

Curiosamente, en México no se conoce a ciencia cierta el origen de la palabra "taco", existiendo varias teorías al respecto.

Los tacos se comen directamente con las manos. Cualquier intento por abordarlos con cubiertos sería tomado por un mexicano con el mismo asombro con que un criollo vería comer una empanada con cuchillo y tenedor, o un porteño vería a un oriental atacando una porción de muzarella y fainá con palitos chinos.

El expendio habitual de tacos se hace en todo el país en pequeños comercios con mostrador a la calle, denominados "taquerías" donde se los consume de parado. Los hay también amplios y sofisticados en los barrios más elegantes, éstos incluyen mesas para los comensales.

También es muy común ofrecerlos en "puestos" o "changarros ambulantes", especies de carritos callejeros que se instalan en los sitios de mayor tránsito de peatones, equipados con el instrumental acorde al tipo de tacos ofrecidos. Lo habitual es servir al plato una "orden" o porción, compuesta por dos o tres tacos ya armados y con su salsa picante o la guarnición tradicional con que se acompaña esos tacos.

Nunca estará mal visto que el comensal refuerce la provisión de salsa picante, más bien al contrario.

En los restoranes más elegantes los rellenos se llevan a la mesa en fuentes o cazuelas de barro. Allí, las tortillas calientes aparecerán apiladas y envueltas en una servilleta dentro de un "chiquihuite", que es un recipiente de fibra tejida especialmente diseñado para contener las tortillas preservando su temperatura.

Hay que abrir el chiquihuite, separar ligeramente la servilleta, servirse la tortilla superior y luego volver a cerrarlo. Así, cada comensal va armando su propio taco con la tortilla abierta sobre la palma de una mano mientras con la otra carga el relleno ayudándose con una cuchara o tenedor. Luego, el taco se cierra haciendo girar ligeramente la tortilla conformando un tubo. Si la tortilla está muy caliente, puede armarse el taco sobre el plato individual, para no quemarse la mano.

Cuando haya diversas cazuelas en la mesa se podrán combinar los rellenos, pero requerirá cierto aprendizaje descubrir que algunos ingredientes no deben mezclarse.

Siempre habrá varias "salseras", cada cual con su correspondiente cucharita, y aún diversos complementos como "guacamole", rebanadas de palta o "aguacate", cebolla y "cilantro" picados, "frijoles refritos", "chicharrón", "chiles" frescos picados o en vinagre, sal y gajitos de limón. Cualquiera de éstos elementos puede complementar el relleno.

El taco no debe cargarse demasiado, porque será imposible cerrarlo. Está admitido comer muchos tacos, cada uno correctamente armado, pero es una falta de urbanidad rellenar torpemente un taco y no poderlo cerrar. La ansiedad de los argentinos por tragar los lleva con frecuencia a cometer al comienzo éste tipo de errores. Bastará con enfrentarse una vez a la experiencia de un taco sobrecargado que pierde su relleno mientras las fauces abiertas al máximo no alcanzan a abordarlo, para mejorar la técnica.

La comida mexicana, como la china o la japonesa, es muy sabia y elaborada. Está pensada para disfrutarla largamente. Los tacos sacian más de lo que uno cree y nuestros compatriotas muchas veces piensan que quedarán con hambre cuando llegan los platos pero luego no alcanzan a terminarlos.