¿ SOMBRAS NADA MÁS?

RECORDAMOS A JAVIER SOLÍS A 40 AÑOS DE SU MUERTE

Por Ana Cecilia Pujals

Los números redondos inspiran. Y en este caso, se agradece que no nos hagan esperar hasta el redondeo más glamoroso del medio siglo para tener una edición completa de los más grandes éxitos de uno de los mejores intérpretes que ha dado la canción mexicana: Javier Solís.

Al principio de su incipiente carrera, se le llamó simplemente “Cancionero Mexicano”, pero con los años, demostró que era el verdadero Rey del Bolero Ranchero, título que ha conservado a través del tiempo.

Cada fiesta, cada serenata, es una homenaje a Javier Solís. Lejos, “La Media Vuelta” debe ser la canción más interpretada al pie de cualquier balcón. Grupos y cantantes de todos los géneros posibles, desde el rock hasta la cumbia grupera han realizado versiones de sus temas, desde José José, pasando por Rigo Tovar y La Castañeda ( muy original su versión de “El Loco”). Luis Miguel y Alejandro Fernández también se le animaron y hay que decir humildemente que se acercaron bastante al concepto, siendo Fernández en su primera etapa el más digno sucesor en el género. Muy recomendables por su parte las versiones del joven cantante Pablo Montero, cultivador más reciente del estilo romántico ranchero.

Pero siempre es bueno volver a lo original. Y la buena noticia es que Sony BMG editó No Me Olvidarás, un material imperdible: un CD con los mejores éxitos de Javier Solís, y de pilón, un Cd con videos originales de las presentaciones que hizo el ídolo en televisión y versiones karaoke para los que se entusiasman con la cantada.

Javier Solís murió joven, a los 34 años, un 19 de abril de 1966 . Repetía constantemente que no quería llegar a viejo. Y se le cumplió, entonces, el ideal de morir joven en la cima de su carrera, dejando una escuela y un género bien cimentado.

A 40 años de su muerte, el barrio que lo vio ser boxeador, carnicero y panadero, luce un busto de su ídolo en uno de sus lugares más emblemáticos: la Alameda de Tacubaya.

Javier Solís nació en la Ciudad de México como GABRIEL SIRIA LEVARIO, el 1° de Septiembre de 1931. Fue criado por su tío, Don Valentín Levario. Las malas lenguas dicen que de niño se colaba a los circos para ver a los payasos, y que alguna vez se disfrazó de alguno para cantar. Le gustaba el escenario.

Parece ser que Gabriel se la pasaba cantando, y fue su patrón en la carnicería “La Providencia”, David Lara, quien lo alentó a aprender. En 1947 Gabriel concursaba cantando en el Teatro Salón Obrero, en realidad una carpa de barrio, donde el ganador se llevaba un par de zapatos. Esta anécdota es muy famosa, pero para los que piensan que estrenó, lamento desilusionarlos. A Gabriel lo descalificaban de los concursos porque era demasiado bueno.

Entusiasmado con el canto, ronda la zona de Garibaldi, con mucho éxito. Forma El “Trío México”, entre otras agrupaciones que tienen corta vida. En 1955 trabajaba en el Bar Azteca, lugar emblemático para la historia del ídolo: por un lado, cambia su nombre artístico por el de Javier Solís (se dice que fue un importante personaje del medio discográfico quién le hace la sugerencia ), y es descubierto por Julito Rodríguez integrante del trío LOS PANCHOS quien lo recomendó con la discográfica CBS para una audición.

En 1955 graba su primer sencillo para CBS con los temas: “ Por qué negar” y “Qué te importa”. En 1956 “Por qué negar” es un éxito en el interior del país, lo que le valió firmar su exclusividad para CBS.

En 1958 grabo la canción que constituyó su primer éxito importante: “ Llorarás”, que le dió proyección internacional. También “Lágrimas del alma”, “Escríbeme” y “Gema” llegaron a ser grandes éxitos. Grabó temas del gran compositor Fernando Z. Maldonado, y las composiciones del gran José Alfredo Jiménez no escaparon a su voz aterciopelada, baste mencionar “La Media Vuelta” como tema emblemático de su estilo.

Entre premios, reconocimientos, flashes y giras, también tuvo tiempo para enamorarse, aunque se dice que era bastante tímido con las mujeres. Y se casó cinco veces...con Blanca Estela Sainz tuvo dos hijos, Gabriela y Gabriel, que es el único de sus 9 hijos que es cantante y el encargado de resguardar el legado de su padre.

A Javier Solís se le venía encima la sombra de Pedro Infante “El ídolo del pueblo”. Las emisiones radiales de entonces se esforzaban en ponerlos a competir con maratones de canciones, y hubo quienes premonitoriamente calificaban a Solís como sucesor de Pedro, quien moriría en un accidente de aviación en 1954.

Corrían tiempos en que los ídolos de la canción reafirmaban su fama también en la pantalla grande. En 1960 filma su primer película: “ El Norteño”. Filmó ¡ 33 ! Cintas, entre las que destacan: “ Un tipo a todo dar” (1962) y “Campeón del barrio” (1964) Esta última con reminiscencias de aquellos primeros años de juventud como boxeador amateur en el barrio de Tacubaya.

1965 fue, en definitiva, el año de la consagración de Javier Solís. Graba un tango de José María Contursi, “Sombras” en ritmo de bolero, y fue desde entonces su caballito de batalla, su marca registrada, hasta su prematura muerte.

Actualmente, son muchos los programas de radio dedicados exclusivamente a la música de Javier Solís, y en el medio discográfico se le considera el artista-récord por sus altas ventas, con tan sólo 10 años de carrera artística.

452 temas, 32 discos de larga duración, y más de 60 canciones re grabadas por el propio Javier o por otros artistas le han dado su lugar la llamado “Rey del Bolero Ranchero”.

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