EL CORRIDO

Por Ana Cecilia Pujals *

Decir "corrido" es evocar la Revolución Mexicana. El corrido es un género musical popular, de carácter fundamentalmente combativo y el más comprometido con las grandes causas sociales de aquel movimiento histórico.

La función principal del corrido mexicano en sus orígenes, fue la de divulgar noticias frescas sobre los acontecimientos importantes. Esta función no ha cambiado mucho. Los corridos actuales siguen transmitiendo, informando o afirmando tradiciones, pero están muy alejados del impacto que entonces tenían, ya que los medios masivos de comunicación literalmente ocupan hoy su lugar.

No es fácil fijar con exactitud una fecha de nacimiento para un género de estas características, sobre todo por haberse creado de forma irreverente, punzante y subversiva y en el más absoluto anonimato. Sin embargo, los investigadores coinciden en que su origen en Europa puede remontarse al canto de los juglares en la Edad Media, que llevaban y traían noticias, romances y sucesos importantes. Se les llamaba cantares de gesta y su función era claramente compatible con la del corrido mexicano.

Aquellas formas musicales europeas evolucionaron en romances, sonetos y décimas que llegaron a América durante la conquista, dando inicio al mestizaje musical.

En México, siglos después, aparecerá el corrido, que alcanza su plenitud con la gesta revolucionaria, cuando las batallas y heroísmos, fusilamientos y quemazones, eran el pan de cada día.

Todos éstos sucesos eran contados con lujo de detalles por verdaderos artistas de la palabra en las plazas, ferias y mercados, acompañados únicamente por su guitarra.

Las infidelidades, los hijos pródigos, las borracheras, romances, proezas de los héroes revolucionarios y tragedias familiares eran ventilados ante el regocijo, la admiración o la indignación de la gente, tanto en las pequeñas rancherías como en las grandes ciudades.

Según el investigador Vicente T. Mendoza, el primer corrido del que se tiene noticia es el de Macario Romero. Data de 1898, procede de Durango, y es el primero que señala dentro de la letra un año preciso: 1810.

Al principio, estos corridos morían cuando se dejaban de cantar o pasaban de moda las novedades, pero algunos eran recogidos por pequeños editores que los imprimían en hojas sueltas de colores llamativos y los ornamentaban con grabados de los más variados estilos. Los más recordados son los de la casa Vanegas Arroyo, con ilustraciones del entonces desconocido grabador José Guadalupe Posada.

Para llamar la atención del público y vender, usaban frases como : ¡Espantoso suceso! ¡Rarísimo acontecimiento! ¡Estaba muerta pero caminó! , etc. Costaban entonces un centavo, un "tlaco", o se daban como intercambio o trueque.

Sin embargo, estas hojas no siempre contenían sólo estas narraciones inocentes, sino que fueron quizá el primer medio de comunicación de buen alcance que difundía aquellas ideas consideradas como revolucionarias, y por ello perseguidas. Eran brotes de subversión que los medios oficiales prácticamente ignoraban porque los consideraban "cosas del pueblo".

A través de los años, diversas instituciones han intentado mantener viva esta tradición mediante concursos y festivales de corrido, a los que acude muchísima gente, demostrando que éste género, el más mexicano y popular de todos, sigue vigente.

Además, prácticamente todos los artistas del género llamado "ranchero" han incluido corridos en sus discos, produciendo más versiones e incluso inventando otras formas de expresarlo.

Chavela Vargas, Amparo Ochoa, Cuco Sánchez, Vicente Fernández entre otros son intérpretes populares del corrido tradicional y ni qué hablar de los famosos corridos de alto voltaje de los Tigres del Norte.

*Periodista mexicana radicada en Buenos Aires.

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